Iron
Una de las veces que lo llevaba paseando, se me acercó un gitano y me dijo que qué vendía, y a cuánto. No entendí muy bien, así que le pedí amablemente que me repitiera la pregunta. "Que si tienes droga, joder". Era mediodía, por cierto. Y estaba sin afeitar. Puede que mi barba o mi perro le guiasen por la calle de los tópicos y que asumiera mi pertenencia al mundo del tráfico de estupefacientes. Con mucha educación le señalé que estaba en un error, y que se fuese a tomar por el culo porque no me gusta nada la gente que se guía por los prejuicios. Iron nos miró durante toda la conversación (que duró menos de un minuto), con gran interés y tranquilo, como siempre.1999-2011
