Capitán Perestroika
Y los monos. Y Justin Timberlake.
Publicado el 19.8.11 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Una semana en una ópera egipcia
El momento de sacrificarme para no hacer sentir más vergüenza ajena.
Bueno, también había templos, faraones y eso.

Puede que escriba algo más, pero puedo prometer (y prometo) que no prometo nada.Publicado el 9.4.10 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Kursaal
Publicado el 5.12.09 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Vietnam y Camboya V: Miscelánea
- Si en España te dejas caer por determinados bares a eso de las cinco de la tarde, es muy probable que te encuentras una horda de jubilados jugándose los cafés al mus o al dominó. Bien, en Vietnam, como la gente está continuamente tirada en las calles, a la puerta de sus negocios, comiendo en puestos callejeros o simplemente, descansando, los eventos lúdicos populares se dan en las aceras. Y juegan al Xiangqi o Ajedrez Chino, una especie de ajedrez-stratego. Se puede comprar un juego de estos como recuerdo en cualquier librería, pero eso sí, el tablero es simplemente un hule con las casillas pintadas.
El chaqueterismo del tipo del polo amarillo así lo atestigua.


Creo que esto es todo. No obstante, si me acuerdo de alguna cosa significativa más, amenazo con una sexta entrega.
Publicado el 27.1.09 2 comentarios para un Futuro Mejor
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Vietnam y Camboya IV: Angkor
Qué decir de Angkor que no se intuya por las fotografías... Intentaré hacer un resumen de la estancia en Camboya:
- La entrada de tres días al parque cuesta 40 dólares. No hace falta llevar fotografía: la tecnología webcam también ha llegado a Camboya. Viva la globalización.
- Los hoteles están en Siem Reap, la ciudad más cercana donde están todos los hoteles. Se encuentra a unos diez kilómetros del parque por lo que ir en bici no es mala opción si vas a estar varios días y te lo quieres tomar con calma (las bicicletas se alquilan en la ciudad).

- En la zona de Angkor Bat hay que tener cuidado con los monos, sobre todo si llevas plátanos. Elaboré la teoría de que los monos y los vendedores de fruta que están por el recinto están compinchados: unos la venden y otros la comen/roban.
- La ciudad no es cara en absoluto a pesar de ser un foco turístico mundial. Hay unas cuantas calles para guiris, al estilo Torremolinos, con tabernas irlandesas donde ponen jurgol. Los camboyanos conocen muy bien la Premier, pero también la liga de aquí. Epatante la pronunciación libre que hacen del nombre de Casillas: i-a-si-i-yas. En su descargo he de reconocer que sabían mejor que yo la alineación de la selección en la Eurocopa.

- Los templos en sí son espectaculares. Acojonantes. Venga kilómetros en tuktuk y venga templos de piedra tallados de arriba a abajo. A primera hora (6 de la mañana, hay que aprovechar el sol), paseas entre las ruinas prácticamente tú solo, subiendo, bajando, asomándote a ventanas... Ojalá en todos los museos te dejasen encaramarte a las reliquias arqueológicas. De todas formas, al ser los templos tan grandes y estar tan separados, no se siente una masificación agobiante.
En resumen, hay que ir. Quien pueda, no debe dejar escapar la oportunidad de visitar Angkor, antes de que saqueen todo: sorprende que haya tantos templos sin ningún tipo de control ni supervisión.

También es verdad que en París tuve que enseñar nuevamente el contenido de la mochila, así que ojo con llevar galletas Príncipe.
Continuará...
Publicado el 23.12.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Vietnam y Camboya III: Sur de Vietnam
Ho Chi Minh.
Nuevo vuelo interno y llegada al aeropuerto de Ho Chi Minh (aka Saigón). No tiene mucho que envidiar a cualquier gran ciudad europea en cuanto a edificios, instalaciones y tráfico. Incluso en las afueras están proyectados barrios enteros de rascacielos de alto standing: allí no les afecta la crisis inmobiliaria de la economía occidental.
La ciudad en sí solo la vimos poco más de media tarde, nada más llegar. Fue un rápido paseo por la zona francesa (Catedral, Edificio de Correos, algún edificio institucional) y el Museo de los Crímenes de Guerra (adivinad de qué guerra y desde qué punto de vista).
Delta del Mekong.
Esa noche dormimos en Can Tho, ciudad de la que solo podemos constatar (por la hora de llegada y el cansancio) que por unos setenta céntimos de euro (0,70€) te puedes comprar una lata de pepsi y una bolsa de patatas fritas. Qué locura de precios. Al día siguiente realizamos otro viajecito por los canales y una visita educativa donde nos enseñaron cómo hacen los fideos de arroz (la higiene brilla por su ausencia).
Continuará...
Publicado el 17.12.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Vietnam y Camboya II: Centro de Vietnam
Hue.
Al día siguiente, emprendimos una travesía en cayuco por el río Perfumes; la tripulación (el piloto y una azafata-vendedora) eran desagradables, casi como españoles. Ni nos dieron la mano al salir del barco y todo porque no compramos nada de lo que vendían. Peor para ellos. En fin, que tras bajar del barco (de mierda) visitamos los mausoleos de Minh Mang y Kien Phuc.

Hoi An.
Continuará.
Publicado el 1.12.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Dunker Jedi Barcelona
Irse a una boda a Barcelona el fin de semana no ayuda en absoluto a acabar la crónica del viaje a Vietnam y Camboya, pero qué se le va a hacer...Publicado el 25.11.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Vietnam y Camboya I: Norte de Vietnam
Hanoi.
No están mal, pero lo mejor de Hanoi es el movimiento que hay en las calles, donde cada planta baja es un comercio y con tres sillas de plástico y un puchero de sopa ya montan un restaurante: capitalismo powah.
Es de visita obligada también las marionetas sobre el agua, aunque para ser exactos deberían llamarse marionetas en el agua: los tipos que las manejan están metidos en el agua verde que se ve en la foto.
Ha Long Bay.

Como pega se podría poner que hay demasiada gente, pero claro, si no fuese tan bonito no se visitaría. Es el típico comentario del viajero experto que te cruzas: "está muy bien tal sitio en el que estuvimos, pero es que hay demasiado turista, está masificado". Eso mismo pensarán ellos cuando te ven a ti, supongo.
Sapa.
Sapa es un pueblecito entre las montañas que tiene como características que le hacen "visitable" el paisaje escalonado para aprovechar las laderas como superficie cultivable de arroz y unas pequeñas aldeas con tradiciones muy arraigadas.

La más famosa de las aldeas es la llamada de la "gente negra", que no hace referencia a su color sino a su vestimenta: negra como una noche sin luna. Es curioso ver a las mujeres con esos trajecitos, "espinilleras" y gorros negros con una especie de cuevanuco a la espalda, pero son pesadas como ellas solas: Will you buy something to me? Pleeeeease! Y no las digas que later, porque te persiguen después por toda la ciudad.
La visita de Sapa no va más allá de ver el pueblecito y las aldeas, con lo que con un día podría ser suficiente: el segundo día se nos hizo larguísimo porque además no paró de llover ni un momento. Al menos tuvimos suerte porque en ese mismo momento Hanoi se estaba inundando.Continuará...
Publicado el 24.11.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Vietnam y Camboya. Previo
Publicado el 13.11.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Granada: Un buen día (y medio) - Toma 2
Blas, Caleb y Amoroso decidieron dar una vuelta por la ciudad antes de comer, mientras que Demetrio prefirió seguir planchando la almohada con la oreja; éste, animal nocturno, no encontró otro momento mejor para inspirarse en sus disertaciones sobre la vida que las 7 de la mañana, la hora de llegada de la noche anterior. Cuando, según sus propias palabras, "más brillantes estaban siendo mis razonamientos", se percató de que Blas llevaba dormido varios minutos, tal y como delataba su regular ritmo de respiración y el hilo de saliva que se deslizaba plácidamente por la comisura de sus labios. Frustrado, se refugió en la lectura de un libro, lo que le llevó a retrasar el abrazo de Morfeo casi una hora, motivo por el cuál declinó la oferta para dar un paseo matutino ("iros a tomar por culo" fue su respuesta exacta cuando le preguntaron al respecto).
Los tres fueron callejeando y realizando compras ocasionales. Así, Caleb se compró una camiseta porque la de la noche anterior olía a perros muertos y solo le quedaba limpia una del grupo de K y "sería de paletos encontrarse con Él nuevamente llevando esa camiseta". Por su parte, Amoroso también compró algo de ropa y una pantera de bronce de recuerdo (???).
Ya con Demetrio reintegrado al grupo, comieron en una terraza; aún hoy están esperando unos daiquiris que ofreció el camarero, buen conversador pero mal profesional. Volvieron al hotel donde echaron una siesta de pijama y orinal, saliendo con el tiempo justo para visitar el Amador antes de la cena.
Siempre voy al Amador, por si apareces.
Tras consultar sus relojes y comprobar que aún les quedaba tiempo para otra ronda, pararon en la Casa de la Gamba. La retransmisión de un partido de baloncesto dirigió la charla a este deporte, donde Demetrio desplegó su retórica hasta el punto de que Blas estalló: "Pero qué cojones me estás contando, Demetrio, que yo sé mucho más que tú de basket y me estás haciendo callar!". No volvió a salir el tema Ricky Rubio en toda la noche.
Con media hora de retraso (los 10 minutos de siempre de Demetrio) por el colapso en el servicio de taxi de la ciudad, llegaron a la Ruta del Veleta, famoso restaurante local. El sitio en sí era demasiado recargado, con miles de jarras colgadas del techo ("con la suerte que me caracteriza, si se cae una jarra será la que está encima de mí", auguró Blas). No fue así. No obstante, tuvo que pasar un mal trago (y nunca mejor dicho) cuando él fue el encargado de (a)probar el vino; en cuanto Amoroso y Demetrio mojaron sus labios se percataron de que estaba algo frío. Hay un proverbio no escrito que dice 'La barrera que separa los snobs de la gente normal es que pueden discutir porque el vino está dos o tres grados por debajo de la temperatura recomendada'. Y así fue, tanto insistieron con el "cómo coño no le has dicho al camarero que estaba frío" que Blas se cabreó. Volcó su ira contra el camarero, que le dio la razón, pero la botella de vino no se movió de su lugar. A media cena ya se había olvidado todo. A la hora de las copas, Demetrio pidió un "Agochemuit" a lo que el camarero solo pudo responder "¿el qué?"; Demetrio, impaciente, respondió de malas maneras "Es esa botella verde de allí!". Seguramente la extraña espuma que traía el whiskey (porque el Agochemuit al parecer es un whiskey) y los 12 euracos que costó fueron la dulce venganza del camarero. Asimismo, el resto de la cuenta también fue demasiado cara para lo que habían cenado.
La vuelta a la ciudad se saldó con un nuevo extravío debido a que en lugar de dirigir al taxista a la calle Sol (que es a donde iban), Demetrio tuvo la ocurrencia de dictar una esquina próxima, no la exacta. Otros diez minutos de retraso innecesarios. Volvieron al Ruido Rosa, lugar que les había dejado un buen sabor de boca la noche anterior. Esta vez no estaba K, de hecho había menos gente que el día anterior. Con la tercera ronda acabaron las existencias de cocacola light; según confesó la camarera fashion, en ese local no estaban acostumbrados a tal demanda. Lo mismo les ocurrió en el Sugar Pop, donde nuevamente mataron la noche tras una brevísima estancia en el Peatón. Curiosamente, en dos noches de bares por Granada solo habían pinchado un tema de Lori Meyers, el otro gran grupo de la ciudad.
Al día siguiente, los mil kilómetros de vuelta fueron atroces para todos excepto para Amoroso, de buen humor y fresquísimo.
Publicado el 8.10.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Granada: Un buen día (y medio) - Toma 1
La primera parada de la noche era el conjunto arquitectónico de la Alhambra, idea de Demetrio como contrapunto romántico-cultural al fin de semana de excesos. El taxi, pilotado sabiamente por un hombre que mientras conducía reposaba su axila sobre la portezuela del coche y con conversación lenta e ininteligible -un clásico en Granada-, serpenteó a toda velocidad por las calles de la ciudad hasta las puertas del complejo donde, ya a pié, continuó la loca carrera por entrar antes del cierre (las entradas se reservaron para las 22 horas y habían pasado ya 19 minutos de esa hora). Con tantas prisas, Amoroso se extravió y se acopló a un grupo de turistas ingleses. La diferencia de lengua no le resultó extraña ni que no estuviesen en el grupo ninguno de sus amigos, porque éstos tuvieron que volver atrás a por él. Finalmente entraron en los Palacios Nazaríes donde estuvieron paseando durante cerca de una hora, comentando la exhibición de fuerza y destreza de las tallas en mármol (aunque "son muchos metros cuadrados, se podría negociar un buen precio") e intentando en vano hacer una fotografía digna sin flash.
Con los ecos de fondo de un par de espectáculos flamencos de Sacromonte, consideraron que ya estaba bien de embriagarse en la cultura de Al-Andalus y utilizar ese verbo en su contexto primigenio. La primera parada de la noche se produjo en el Antigualla, bar conocido -como muchos otros de Granada, por cierto- por que si pides un vino te dan de tapa un bocadillo (primeras) o una hamburguesa (segundas) o un sandwich (terceras). Cayeron las tres rondas. Un breve paso por un antro de aires cubanos en el que tuvieron ocasión de degustar un mojito bastante regulero fue la última parada antes de comenzar el objetivo del viaje: seguir la ruta indie de Granada con la esperanza de encontrarnos con algún artista local o al menos, escuchar buena música.
El Servicio de Documentación del Área de Organización del Viaje utilizó todas sus armas de investigación (buscar en Google) para llegar a la conclusión de que la primera parada debía ser el Ruido Rosa. Se produjeron unas breves escenas de pánico cuando al recorrer de principio a fin la calle Sol no se localizó el bar, aunque en una segunda batida con los ocho ojos bien abiertos consiguieron distinguir la entrada, que se encontraba en un sótano.
Durante toda la tarde habían fantaseado sobre un posible encuentro con el gran gurú K (le llamaremos K), que si resultaría imposible encontrarse con él por ahí, que si no tiene otros pitos que tocar. Pero nada más abrir la puerta, pese a que el bar estaba prácticamente lleno, Caleb susurró: "Ahí está K. Al fondo. Creo que es él." Blas fue incapaz de seguir las indicaciones visuales de Caleb, que afinó más: "Es K. Fijo". Solo cuando K, para ganar la posición junto a un grupo de féminas, empezó a taladrar con los codos la espalda de Blas, este tuvo que reconocer que, efectivamente, era Él. En defensa de la vista de Blas, hay que dejar constancia de que el Artista despistaba un poquito porque está experimentando un arriesgado nuevo look con barba rala.
Caleb y Blas, fans declarados del grupo de K. no cabían en sí de gozo (“El primer bar de la lista, el primer día y nos encontramos con Él!”), mientras que Amoroso y Demetrio se mostraron más escépticos. “Qué feo es”, comentó el primero. Demetrio fue más allá del simple aspecto físico y discutió su elegancia: “El llevar camisetas de manga larga denota una alarmante falta de estilo. Además, la que tiene puesta parece un pijama.” Sea como sea, K, ajeno a estas críticas, se estaba trabajando pacientemente a una señorita objetivamente bien parecida e indiscutiblemente de metro ochenta.
El resto de la concurrencia llevaba discretamente la presencia del divo, excepto unos personajes claramente foráneos que, emocionados, solicitaron un autógrafo de K y cruzaron dos frases con Él. Blas y Caleb intercambiaron opiniones sobre la fama y la paciencia, pero en todo caso se jactaron de que ellos no eran del tipo de gente que irrumpe en las conversaciones de nadie (por muy ídolo tuyo que sea), y mucho menos cuando a todas luces está comiendo la oreja a la tipa más llamativa del lugar.
Los minutos fueron pasando apaciblemente, entre combinados de alcohol con cocacola light, negociaciones de Amoroso con la camarera fashion sobre el precio de la quinta ronda o, en su defecto chupito gratis, y una discusión sobre el origen del nombre del local (Ruido Rosa) sobre el que se concluyó que era una especie de homenaje a Pink Floyd porque de PigNoise seguro que no. De pronto, de la nada apareció una chica frente a Caleb con un papel y un bolígrafo, y le solicitó un autógrafo. Estupefacto, no se le ocurrió preguntar más que “¿Por qué?”, a lo que la sorprendida muchacha respondió “Bueno, eres el cantante de Los Planetas, ¿no? Mi amiga, que está ahí, me ha dicho que te pida un autógrafo, es muy fans tuya”. Caleb se lo tomó a risa “Jajaja. No, yo no soy K. Es ese de ahí”. La muchacha viró en un segundo hacia donde le indicaba el dedo de Caleb y solicitó una dedicatoria al músico, que estampó una enorme k mayúscula y un garabato. Puede que la euforia de la quinta ronda fuese la gran culpable, pero Blas y Caleb, olvidando sus propios principios, se abalanzaron sobre K y rompieron a hablar con Él. Caleb le explicó el viaje de mil kilómetros que acababan de realizar, el malentendido del autógrafo y que habían venido a ver si se encontraban con alguno de ellos (Demetrio murmuró entre dientes "...no solo a eso, joder"), mientras que Blas, exultante y con afán de protagonismo dijo que era a él a quién le habían confundido con K y que “hemos venido escuchándoos todo el camino”. El Artista, lacónico como siempre, respondió a esto último: “Buena elección”. Fueron sus únicas palabras en la conversación, mostrándose no obstante sonriente y divertido. Puede que el motivo de su felicidad fuese que, un minuto después, saliese del bar de la mano de la tipa que tan (aparentemente) bien se había trabajado. “Qué crack” tuvo que reconocer Amoroso.
Mientras pasaba la emoción del momento, Caleb se fue dando cuenta poco a poco que no había nada de lo que enorgullecerse por haber sido confundido con K, hombre de talento pero (muy) poco agraciado por no decir que es unos 20 cm más bajo, una decena de años más viejo y bastante perjudicado por la noche granadina. Pero lo más triste para él es que no fue el único que se percató de esa circunstancia, ya que un grupo de muchachas lo habían visto todo y se estaban muriendo de risa. A su costa, además. Se aproximaron y entablaron una alegre conversación sobre el perfil griego de K y su caída de ojos e ironizaron sobre la leyenda urbana (vía foro del FIB) del energúmeno que había cedido su novia al Artista para que éste gozara de sexo oral. Más tarde, para compensar las burlas iniciales, simularon pedir un autógrafo a Caleb para que recuperase su autoestima, pero el mal ya estaba hecho y el disgusto le duró una hora. Afortunadamente la ingesta de alcohol iba viento en popa y cuando en el Ruido Rosa cerró, fueron todos bastante animados al Sugar Pop a continuar la noche.
Hay que destacar que durante la estancia en el Sugar Pop se volvió a dejar ver la grouppie escultural pero esta vez de la mano de otro tipo, lo que llevó a Amoroso a exponer sobre la marcha una complicada teoría sobre la potencia sexual de K. El propio Amoroso se estaba haciendo el amo de la pista cuando el reloj marcaba más de las seis de la mañana y el contador de ron con cocacola había superado cómodamente las dobles figuras por persona. En ese momento, los otros tres integrantes del grupo consideraron oportuno comer algo en uno de los miles de Kebabs abiertos a esas horas. Finalmente, tras un pequeño paseo "de 10 minutos" (Demetrio dixit) llegaron al hotel donde durmieron el sueño de los justos.
Publicado el 6.10.08 2 comentarios para un Futuro Mejor
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Fallas 2008 (2)
Falla Sueca-Literato Azorín, "Sueños o realidad"; cuarto premio.Publicado el 16.4.08 0 comentarios para un Futuro Mejor
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