Él
Hace unos años, cuando estudiaba, practicaba su deporte, un deporte que sí, me gustaba, pero no más que otros, a excepción del mío. Pero había algo que hacía que ese juego me interesara. Ahora, al cabo de unos años, lo sé. Era él. Juraría recordar que leí en una encuesta que en China era la segunda persona más popular, por detrás del presidente Deng Xiao Ping. ¡Dios mío! También en China jugaban a un deporte donde él era más rápido que los demás. Y los chicos lo sabían. Un deporte donde los otros corrían, saltaban, chillaban, lloraban, sudaban, sentían y, a veces, reían. Él también lo hacía, pero con una diferencia: mejor y más bello.
Recuerdo sus triunfos, sus números, sus estadísticas y, sobre todo, sus movimientos. La belleza de cualquier movimiento del "Jesucristo negro" era irrepetible, una lección para cualquier persona, para darnos cuenta de lo que somos: unos humanos, cosa que a menudo dudo que él lo sea. Le delatan muchos gestos: su lengua anuncia lo que se avecina. Comienza una carrera en lucha contra los elementos. La pelota en una mano, un salto que empieza en Pinto y acaba en Valdemoro, las piernas abiertas como un compás. Y sigue el vuelo de la perfección. Suelta el balón con potencia, dejando su mano en el interior de la red. Y con el trabajo realizado, baja al mundanal ruido, a reunirse con los mortales. La perfección solo le debe dos segundos al tiempo. Los que van del salto amenazador al remate del éxtasis. Sólo dos segundos. Alabemos, pues, al creador de la cámara lenta que nos permite recrear la novena maravilla del mundo en doble espacio temporal.
Al principio, sin embargo, le criticaban. Decían que no defendía, que era un egoísta,q ue sí, pero que no ganaba títulos. No es verdad: ganaba. Tiene tres, y seguidos. Y ahora, a punto de hacer el no sé qué, me pregunto si lo veré, si veré al mejor jugador del mundo, si veré al mejor atleta de todos los tiempos, que para él es lo mismo. Y me lo pregunto una y otra vez, sabiendo que "this guy" está escondido por alguna de las mansiones de mis alrededores.
¿Pero, dónde? Debo girar mi cabeza a la derecha, a la izquierda... incluso clavar mi mirada en el cielo, donde sólo viven los dioses. Pero no. Este mito es humano. Y debe habitar entre nosotros. Y ahí aparece mi instinto, que siempre va acompañado de otro amigo mío -la duda-, pidiendo consejo a mi pregunta. La respuesta de mi instinto es instantánea, como siempre. Sé que lo veré. En la tercera base con los Birmingham Barons. Lo olvidaba, Michael Jordan ya no juega al baloncesto."
Artículo redactado por Pep Guardiola para el diario El País en junio de 1994, durante el Mundial de fútbol celebrado en Estados Unidos.
PD: después de haber transcrito el recorte que aún decoraba una carpeta de mis años de instituto porque no tenía huevos a localizar el artículo en la hemeroteca de El País, me han echado una mano (¡gracias!) y ya tengo el link al artículo original.
Publicado el 5.6.10 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Sit!
Estando de luna de miel, la parejita protagonista de la anécdota se quedó en un hotelazo en USA (no recuerdo si en NY, en Washington... da igual, supongo). Una noche se liaron por ahí y acabaron a las tantas de la noche. No sé cómo pero estaban relativamente cerca del hotel y fueron andando por calles desiertas. Si has visto cualquier película americana, eso siempre es un error. En efecto, al poco, vieron que un negro enorme vestido con chandal, gorra y gafas de sol (y eso que apenas amanecía) iba tras ellos, con un perro que parecía un cruce entre un pony y un tiranosaurio. Acojonados y racistas, aceleraron el paso. Pero el negro andaba con zancadas enormes e iba acortando terreno. Por suerte, estaban cerca del hotel, y entraron como una exhalación. Más tranquilos, se metieron en el ascensor, mirándose con cara de "joder qué susto".
El negro y el perro (que se había sentado a la orden de su amo), se quedaron mirando, atónitos, a la pareja, que se abrazaba en el suelo entre lágrimas.
Y el negro comenzó a descojonarse.
- El Sr. Leroy Smith ha pagado la cuenta. Y ha dejado esta nota.
Que decía así:
Publicado el 21.1.10 0 comentarios para un Futuro Mejor
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23
Pero, por más que no (se) quiera ser malpensado y que LeBron habla de buena fe, parece más una maniobra de mercadotecnia para vender más camisetas; en concreto, de las suyas. Gesto que le honra como buen discípulo de Air, que ya lio algo parecido en una de sus vueltas, jugando con el 45 ("No volveré a jugar con el 23 porque fue el número con el que me vio jugar mi padre"; claro, claro) durante la media temporada de su primer regreso. Hace un par de temporadas, Kobe Bryant también cambió su clásico 8 por el 24. Más camisetas vendidas.
Entonces, ¿dejamos a Michael sin homenaje global? Por ejemplo, Jerry West, sin ser comparable a ningún nivel con Jordan, tiene en su haber el mejor recuerdo posible: el logo de la NBA. Una de dos: o cambian el logo y entran en una disputa legal maratoniana con Nike o, Mi Propuesta (seguro que a alguien ya se le ha ocurrido, pero el blog es mío y escribo lo que quiero), que consiste en que las posesiones en la NBA pasen de 24 a 23 segundos. Logísticamente no sería tan complicado, no estamos hablando de marcadores electrónicos que cuestan dos duros y seguro que son fácilmente reprogramables.
Y así, cada jugada que se iniciase en cada partido de cada temporada de la NBA, se estaría recordando a Michael.
Publicado el 25.11.09 4 comentarios para un Futuro Mejor
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Me llamo Jordan, Michael Jordan (3)
Publicado el 12.9.09 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Me llamo Jordan, Michael Jordan (2)
Publicado el 7.5.09 0 comentarios para un Futuro Mejor
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Daimiel! ¿Qué has hecho este verano?!!
Espero que entiendan que soy un periodista asalariado antes que comentarista de NBA. Que hay dos motivos por los que ya no comentaré partidos nocturnos, dos motivos cada uno de ellos lo suficientemente trascendente como para ser causa única. Uno de ellos, el más importante, es el desgaste en términos psicofísicos después de realizar un trabajo mayoritariamente nocturno durante casi doce años. Lean sobre trastornos del sueño y de la alimentación o sobre el ritmo circadiano y sus alteraciones. El segundo motivo no es tan vital pero no hagan caso a quien para explicar mi vuelta a la fotosíntesis recurra a la metonimia (la parte por el todo). Nada tiene que ver con literatura.
Espero que entiendan que las retransmisiones quedan en muy buenas manos. Nos seguiremos viendo en Españoles NBA y compartiendo reflexiones en el blog. Este, el del I love this game, es un amor de los imborrables.
¡¡Daimiel!! Tú también no!! En un día en el que nos despertábamos con una nueva exhibición de Navarro, tú (precisamente tú, de los nuestros) nos das este disgusto.
En fin, siempre nos quedará el recuerdo del dueto cómico que formabas con Montes, de tu Crónica en Rosa, de ese No debemos olvidar estos últimos minutos de Michael Jordan... y sobre todo, de tus acertados comentarios sobre baloncesto y sobre la NBA en especial.
Publicado el 16.10.07 1 comentarios para un Futuro Mejor
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Me llamo Jordan, Michael Jordan
Publicado el 21.3.07 0 comentarios para un Futuro Mejor
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