23
Parece que LeBron James se ha descolgado últimamente con unas declaraciones sobre un homenaje de toda la NBA a Jordan, Michael Jordan. Propuso retirar, en todos los equipos, la camiseta con el 23, que nadie vuelva a llevar ese número en la Liga. Se ponía a sí mismo, de ejemplo, que lleva ese número y gustosamente cambiaría por respeto a su ídolo. La verdad es que algún gesto debería hacer la NBA con el jugador más mediático, imitado y que probablemente, es la unión de más talento y carácter ganador que ha pisado una cancha de baloncesto.
Pero, por más que no (se) quiera ser malpensado y que LeBron habla de buena fe, parece más una maniobra de mercadotecnia para vender más camisetas; en concreto, de las suyas. Gesto que le honra como buen discípulo de Air, que ya lio algo parecido en una de sus vueltas, jugando con el 45 ("No volveré a jugar con el 23 porque fue el número con el que me vio jugar mi padre"; claro, claro) durante la media temporada de su primer regreso. Hace un par de temporadas, Kobe Bryant también cambió su clásico 8 por el 24. Más camisetas vendidas.
Entonces, ¿dejamos a Michael sin homenaje global? Por ejemplo, Jerry West, sin ser comparable a ningún nivel con Jordan, tiene en su haber el mejor recuerdo posible: el logo de la NBA. Una de dos: o cambian el logo y entran en una disputa legal maratoniana con Nike o, Mi Propuesta (seguro que a alguien ya se le ha ocurrido, pero el blog es mío y escribo lo que quiero), que consiste en que las posesiones en la NBA pasen de 24 a 23 segundos. Logísticamente no sería tan complicado, no estamos hablando de marcadores electrónicos que cuestan dos duros y seguro que son fácilmente reprogramables.
Y así, cada jugada que se iniciase en cada partido de cada temporada de la NBA, se estaría recordando a Michael.
Pero, por más que no (se) quiera ser malpensado y que LeBron habla de buena fe, parece más una maniobra de mercadotecnia para vender más camisetas; en concreto, de las suyas. Gesto que le honra como buen discípulo de Air, que ya lio algo parecido en una de sus vueltas, jugando con el 45 ("No volveré a jugar con el 23 porque fue el número con el que me vio jugar mi padre"; claro, claro) durante la media temporada de su primer regreso. Hace un par de temporadas, Kobe Bryant también cambió su clásico 8 por el 24. Más camisetas vendidas.
Entonces, ¿dejamos a Michael sin homenaje global? Por ejemplo, Jerry West, sin ser comparable a ningún nivel con Jordan, tiene en su haber el mejor recuerdo posible: el logo de la NBA. Una de dos: o cambian el logo y entran en una disputa legal maratoniana con Nike o, Mi Propuesta (seguro que a alguien ya se le ha ocurrido, pero el blog es mío y escribo lo que quiero), que consiste en que las posesiones en la NBA pasen de 24 a 23 segundos. Logísticamente no sería tan complicado, no estamos hablando de marcadores electrónicos que cuestan dos duros y seguro que son fácilmente reprogramables.
Y así, cada jugada que se iniciase en cada partido de cada temporada de la NBA, se estaría recordando a Michael.


4 comentarios:
Excelente lo de los 23 segundos. Me quede muy sorprendido con esa idea tan brillante.
Gracias. Pero no estoy muy seguro de que haya sido el único al que se le haya ocurrido.
Sería un homenaje en toda regla. Y aún así, la NBA (y por extensión, el basket y el deporte) seguiría debiéndole TODO a Michael Jordan.
Efectivamente es una idea de puta madre, me la apunto por si algún día Stern me llama para pedirme consejo.
¿Qué? Nunca se sabe.
Cuando hables con Stern, me pones a los pies de su señora y le das recuerdos de mi parte.
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